La catequesis familiar ya lleva treinta años en su recorrido. En las últimas semanas de nuestra Aula Abierta hemos explorado su historia, señalado los cambios en el contexto familiar y reconocido los nuevos desafíos que se presentan a esta catequesis. Nos hemos preguntado: “ante los nuevos modelos familiares, ¿deberíamos cambiar nuestro mensaje?” Y nos hemos respondido con un “No sé”. El resultado de la última encuesta es elocuente. Ante una realidad de cambios, prevalece entre los catequistas una prudente incertidumbre. Este “no sé” catequístico es la expresión de una perplejidad: nos encontramos ante muchos cambios, y descubrimos que no podemos responder a ellos con las herramientas de siempre. Pero si nuestro obrar supone grandes dudas, también tenemos muchas certidumbres. No estará muy claro el qué hacer como catequistas, pero hay unas cuantas certezas en cuando al cómo. Las últimas intervenciones en nuestro Foro nos dan unas pistas valiosas para empezar a actuar en este contexto. 1- En primer lugar, es claro que tenemos que acercarnos a las nuevas realidades de la familia y asumirlas, en vez de lamentarnos porque no son como nos gustaría que fueran. 2- Este acercamiento se hace con una actitud atenta y amorosa, para conocer y discernir las distintas realidades familiares desde la comprensión y descubrir lo bueno de lo nuevo… y también lo no tan bueno.. 3- En palabras del lector Cesar Aldo Landoni, debemos acercarnos “sin preconceptos y sin condenas o modelos previos, (lo que no quiere decir renunciar a nuestro modelo), tratando de descubrir lo bueno que hay en ellas, para ayudarlos a desarrollar esa parte de su realidad. Nuestro acercamiento evangélico debe estar vacío de normas y lleno de interés por las personas que las conforman, sabiendo que también para ellas el Señor tendría una palabra de acogida”. 4- Tenemos que acercarnos a todas las familias, desde el amor, como los portadores de una fraternal interpelación, y dirigirnos al corazón de sus necesidades, anhelos e interrogantes. Como decía otro lector, Juan Carlos: “…y hasta aquí el amor, como un granito de mostaza- lo demás por añadidura”. Mariano Nicolás Donadío Editor del Aula Abierta